Descubre nuestros purificadores de aire, extractores y aspiradores de polvo, preseparadores, y aspiradores de lodo.

Una extracción inadecuada del polvo puede provocar que este se acumule en las herramientas, lo que reduce la eficiencia y requiere un mantenimiento adicional. Si no se gestiona el polvo allí donde se produce, se perderá tiempo eliminándolo posteriormente, lo que disminuye aún más la eficiencia.
Las partículas de polvo en suspensión en las obras contienen una gran cantidad de diversas sustancias. Algunas, como los cristales de sílice, pueden ser nocivas o provocar irritación si se inhalan.
Estas partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones y causar daños graves. Son tan pequeñas que pueden estar suspendidas en el aire durante días, invisibles a simple vista.
Por eso es importante aplicar métodos de trabajo que atrapen el polvo allí donde se genera para evitar que quede suspendido en el aire. Para gestionar el polvo de forma eficaz, utiliza un equipo profesional de control de polvo de alta calidad y un equipo de protección individual que puedan filtrar incluso las partículas más pequeñas de sílice.
Las partículas de polvo de los cristales de sílice que se pueden inhalar son tan pequeñas (0,1-5,0 μm) que es necesario utilizar un equipo con filtro HEPA H13 o H14 además del prefiltro.






